Algo así como una respuesta...

Iba a contestar el comentario de la entrada anterior con un simple comentario, pero fue tan lindo y producido que se merece una respuesta más atractiva y elaborada.


Como decís es un día de reflexión, aunque no quisiera relacionarlo con la palabra "depresión", pero prefiero tener Domingo, un Domingo, mi Domingo. Prefiero que no sea sólo un día más, prefiero tener un día que me haga pensar más internamente, que desarrolle mi Inteligencia Intrapersonal, que me permita charlar un rato con Melancolía y Soledad.

Mis domingos son Felizmente Tristes, y eso me gusta. No toda tristeza es triste...
Si después de todo la dicha misma conlleva, inevitablemente, a la desdicha. Recordar un momento feliz acarrea melancolía, pero una melancolía muy linda por cierto. No obstante, recordar un momento triste no implica un torrente de felicidad.


Entre toda esta "charla" se me vino a la cabeza una parte de la Opereta "Lo que me costó el amor de Laura" de Alejandro Dolina, que creo que los que conozcan algo de Dolina sabrán entender por qué la transcribo.


CORO DEL CARNAVAL TRISTE

Al final apareció
un loco carnaval
tan triste, tan triste.
Caretas de pesar,
comparsas del dolor
cantando su nostálgica canción.
Nos vino a atropellar
un negro batallón
tan triste, tan triste.
Con pomos de llanto nos quisieron mojar
después tuve que bailar.

Bailó con las tres arpías
y con una bruja más fea que un susto.
Se acostó con la Quimera
en el catre fatal del difunto Procusto.
Para el gigante Tifón
la Serpiente Mundial fue más bien serpentina.
¡ Olviden las alegrías,
que viva la pena, llegó el carnaval !

Pasaban sin cesar
en esa cerrazón
figuras dolientes.
Detrás del antifaz
llevaban otro más.
La gente era tal vez puro disfráz.

De pronto comprendí
que había que salir
rajando, rajando.
Con llanto fingido para disimular
salí de nuevo a bailar.


Bailó con las tres arpías
y con una bruja más fea que un susto.
Se acostó con la Quimera
en el catre fatal del difunto Procusto.
Para el gigante Tifón
la Serpiente Mundial fue más bien serpentina.
¡ Olviden las alegrías,
que viva la pena, llegó el carnaval !

1 comentarios:

Steffy dijo...

La verdad que sin palabras,
no esperaba una contestacion así
para mi comentario.Tan completa, expresiva y sincera.
Ahora me gustaria leer algo complamente tuyo.
un beso y un abrazo